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lunes, 3 de junio de 2019

EL ENIGMA DE LA ROTONDA


El conductor experto y buen conocedor de los caminos, al llegar a una rotonda, gira sólo lo necesario hasta encontrar la salida adecuada, punto de inicio del viaje que le llevará al destino previamente seleccionado. Sólo el conductor torpe y despistado se verá obligado a girar una y otra vez en la rotonda, perdido y desorientado, sin saber qué salida tomar porque desconoce los caminos, además de que no sabe bien a dónde quiere dirigirse, ni cuál es el objetivo final de su errático viaje.

Durante los últimos ocho años, la política sin rumbo del gobierno municipal ha convertido a Plasencia en una Ciudad-Rotonda. Así, Plasencia lleva años girando sobre sí misma como en una rotonda sin principio ni fin, donde no se vislumbra la salida.

Quizás sea sintomática la proliferación de este elemento urbano, canalizador de los flujos circulatorios, que ha protagonizado las inversiones más destacadas y cacareadas de los últimos tiempos en Plasencia. Manifestación palmaria de un estado de cosas, muy particular de esta vetusta y orgullosa ciudad. 

Plasencia está inmersa en un terrible viaje a ninguna parte, que sólo puede conducirnos al hastío colectivo, al desgaste de las escasas energías juveniles que le restan, al desespero del empresariado, a la pérdida constante de habitantes y al estrangulamiento de la frágil economía local.

Parece que sólo unos pocos vemos cómo la ciudad agoniza, mientras otros seguirán construyendo rotondas y más rotondas, bellas rotondas ajardinadas, emblemáticas y tributarias de homenajes varios, donde el pueblo pueda seguir girando alegre y despreocupado como si de un carrusel de feria se tratase, girando sin fin, narcotizados, para mantener la falsa sensación de movernos hacia alguna parte, de viajar hacia un lugar llamado futuro.

jueves, 29 de noviembre de 2018

CEMENTERIO JUDÍO DE PLASENCIA

Recientemente he visitado el Cementerio Judío de Plasencia, prudentemente acompañada; es un lugar peligroso o, al menos, inseguro. Tenía que valorar si era factible incluirlo en un tour o recorrido nuevo que estoy trazando para ofertar a quienes visitan la ciudad, interesados por el legado cultural sefardí. 

Tras comprobar el lamentable estado de las sepulturas y las pésimas condiciones de seguridad que ofrece el lugar donde se asienta, así como sus accesos, me he visto en la triste necesidad tener que descartar su visita.

Contemplar cómo las tumbas se van degradando progresivamente, cómo se van desmoronando sus bordes, cómo las invade la vegetación... Dan ganas de llorar. 

El camino de acceso está lleno de piedras sueltas y los baches han sido rellenados con escombros. Caminar por él no es apto para los delicados tobillos de gentes de ciudad, acostumbrados sólo a pisar asfalto y suelos pavimentados; es fácil accidentarse por estos andurriales.

Los senderos, que permiten acercarse e ir descubriendo las sucesivas sepulturas vacías, están llenos de basura: cristales rotos, latas de refrescos y cerveza, trozos de envases de plástico, botellas, etc. Lo propio para resbalar y caer encima de cristales o de toda esa basura. Conclusión: desaconsejamos visitar el Cementerio Judío mientras no mejore la situación descrita.

¿Cómo puede abandonarse así un bien patrimonial tan valioso? Es de los pocos cementerios hebreos que se conservan en la Península Ibérica; de los pocos que se han librado de ser devorados por el desarrollo urbano de las ciudades. Es el único cementerio de estas características que existe en la Comunidad Autónoma de Extremadura. 

¿No es suficiente con todo esto para que merezca una mayor atención y cuidado?

Lanzo desde aquí un S. O. S. 

¡SALVEMOS EL CEMENTERIO JUDÍO DE PLASENCIA!










jueves, 11 de enero de 2018

PLASENCIA: SE VENDE.

No hay duda alguna, el cartel que más se repite por las calles de Plasencia es el que puede leerse: SE VENDE. Los turistas a los que guío me dicen: parece que la ciudad está en venta. Y es verdad. Bromeo respondiendo que me siento como si fuera mitad guía de turismo y mitad agente inmobiliario.


Así es. Dado el volumen de letreros que nos encontramos en el recorrido habitual y la gran variedad de inmuebles en venta que se ofertan al viandante: locales comerciales, bares cerrados, casas viejas, pisos modernos, palacios. Si, palacios. Y son varios los que están en el mercado; vamos, que hay donde elegir.

Todo se vende y todo tiene un precio, incluidos algunos de los principales bienes monumentales y culturales de esta ciudad están en almoneda. Una ciudad que sueña con la llegada de grandes inversores extranjeros, lo mismo da, bien sean chinos o bien jeques árabes.

- ¡Bienvenido Mr. X!

Tenemos patrimonio por encima de nuestras posibilidades.

¿Quién compra...? Se vende a buen precio. El momento es muy interesante para inversores que buscan lucro.

Y mientras tanto, sucede lo que sucede: se desmantelan edificios históricos de la talla monumental de la iglesia de San Vicente Ferrer (su retablo de azulejos nunca volverá a la sacristía; tampoco la mutilada estatua orante de Martín Nieto.... , que puede verse a la entrada del Parador de Turismo), que lamentablemente ha sido abandonada a su suerte.

Hay quien dice que también se ha comenzado a desmantelar el palacio de los Zúñiga (más conocido como del marqués de Mirabel), siendo lo más llamativo el intento (detenido afortunadamente por la Junta de Extremadura) de sacar a subasta el busto en mármol de carrara de Carlos V. No podía pasar desapercibido, dada la importancia artística e histórica de esta pieza. Otros objetos no corren la misma suerte.

Como ya comenté en mi anterior escrito, el patrimono atesorado en los conventos femeninos de clausura de San Ildefonso y de Santa Ana de Cano (Capuchinas), hoy sin uso y cerrados, también atraviesa un momento de peligrosa incertidumbre que puede hacer peligrar su conservación in situ; como corresponde.

Sólo puedo decir que todo esto me preocupa muy seriamente y no hago más que preguntarme: ¿Qué está pasando en Plasencia? ¿Será que la Ciudad está en venta?

martes, 26 de diciembre de 2017

ALGUNAS RESPUESTAS


En cuanto a la última entrada publicada, tengo novedades para compartir.

Hace pocos fines de semana tuve ocasión de hablar con una persona que conoce bastante bien el convento de Las Capuchinas y a sus últimas ocupantes. Como podéis imaginar, aproveché la ocasión para preguntar por la verdadera situación del convento y sobre la decisión definitiva de la comunidad religiosa respecto al edificio.

Bien, el asunto es cómo sigue a continuación:

Las últimas tres hermanas marcharon a Zaragoza y no parece posible que vuelvan, dada su avanzada edad. Sus condiciones de vida en este convento eran bastante duras, como casi todos sabíamos; inapropiadas para la edad de las hermanas. Como inapropiada era la pesada carga de mantener abierto y en uso un edificio de semejantes características y dimensiones. 

Sabíais que ellas vivían de la caridad? El convento no tenía ingresos de ningún tipo y comían de las donaciones de amigos y vecinos. Me cuentan que, cuando tocaban la campana, fuera de las horas de costumbre, era para indicar que no tenían comida. Los que ya entendían esta forma de comunicación, tan medieval pero tan dramática, acudían con ayuda en forma de alimentos. 

La pobreza extrema, en numerosas ocasiones, está más cerca de nosotros de lo que imaginamos.


El edificio es propiedad de la Orden de Clarisas Capuchinas y, de momento, no hay ninguna decisión firme y definitiva sobre su futuro. El edificio está tal cual, con todas sus pertenencias,  mobiliario y obras de arte en su lugar correspondiente. 
Esperemos que vuelva a estar habitado. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

CONVENTOS VACÍOS

Como un lento e imparable goteo asistimos al cierre y abandono progresivo de grandes edificios del casco histórico de Plasencia. Grandes contenedores que en su mayor parte están relacionados con usos religiosos que agonizan: comunidades religiosas de clausura, seminario... Hoy quiero ocuparme especialmente de los conventos femeninos de clausura. De cuatro que había dentro de murallas, en pocos años, han cerrado tres. Conserva su actividad solamente el monasterio de las RR. MM. Dominicas, junto a la Catedral.

Este cierre progresivo, que no deja de ser un manifiesto rasgo de modernización de la vida de las mujeres del siglo XXI, constituye sin embargo un serio problema para superveniencia de la arquitectura histórica que acogió estos usos, así como para el urbanismo y la caracterización del paisaje urbano de la ciudad intramuros. La Plasencia histórica no sería la misma si desaparecieran estas herméticas moles de piedra, por el fuerte impacto que su presencia plasma en el paisaje.

Con el progresivo cierre de conventos y monasterios asistimos la desaparición inexorable de un modo de vida, que probablemente es inevitable. Pero lo que verdaderamente me preocupa, y muchísimo, es la absoluta inexistencia de alternativas de uso de estos enormes y singulares edificios históricos. Cómo se piensa garantizar su mantenimiento y conservación. Es un asunto del que no se  habla en ningún foro ciudadano. Quizá haya otros problemas que preocupen más al común de los vecinos. 


Pero no es este el único interrogante que planea sobre estos edificios. También me pregunto si estará convenientemente catalogado el desconocido conjunto de bienes artísticos y patrimoniales que pudieran atesorar en sus interiores, cerrados a cal y canto, dada su naturaleza y uso. Quedan estos bienes ligados al edificio o son propiedad de la comunidad religiosa que lo habitó? Si los bienes artísticos forman parte del edificio, deben integrarse en el Patrimonio de Plasencia. Pero si fuese al contrario, entiendo que al extinguirse la comunidad en Plasencia o trasladarse a otro lugar, se llevarían consigo sus obras de arte y/o de devoción. 

Y continúo preguntándome: a quién pertenece la propiedad del edificio? (si es que está escriturado) y, por tanto, a quién corresponde la responsabilidad de garantizar su conservación? Salvo en el caso del ex convento de las madres Carmelitas, desconocemos la titularidad de los de San Ildefonso y de Santa Ana de Cano o Capuchinas.

Habrá que responder en primer lugar a estos interrogantes para poder dar los pasos siguientes y comenzar a pensar en posibles usos alternativos que puedan ser acogidos por tan complejos edificios, asegurando su conservación para las generaciones futuras. 


miércoles, 1 de noviembre de 2017

EL JARDÍN DEL RECUERDO Y DEL OLVIDO

Ayer, vísperas del Día de Todos los Santos, visité el cementerio de Santa Teresa en Plasencia. Además del jardín mejor cuidado de la ciudad, es un lugar silencioso y sosegado donde me gusta pasear (a veces en bici) y hacer un repaso a la memoria de no pocos personajes ilustres de esta ciudad. 

Pero, dadas las fechas, ayer parecía un lugar totalmente diferente al de costumbre. Sus patios y galerías estaban llenos de personas que transitaban portando grandes ramos de flores o que se afanaban en tareas de limpieza y ornamentación floral. El conjunto lucía como un multicolor jardín vertical, homenaje efímero para aquellos que ya no están entre nosotros.

Entre tanto bullicio y colorido floral, destacaba ayer con mayor fuerza el clamoroso silencio de las tumbas del olvido. Son casi mayoría en la parte vieja; la que más me gusta. Esta parte es la que acoge, de forma mayoritaria, a los más ilustres personajes de la Historia Contemporánea de Plasencia; mis favoritos. Son las tumbas que muestran el Arte Funerario de otros tiempos, las lápidas sucias y llenas de telarañas porque ya nadie las cuida ni las limpia. Lápidas de cristales rotos y sucios hasta hacer ilegibles los epitafios que ocultan. Lápidas tristes y sin flores.

En ellas me detuve especialmente en mi recorrido de ayer. Tantos y tantos personajes que en su día fueron importantes (algunos con calle dedicada), que hoy son ignorados por el común de los vecinos y cuyas honras funerarias son las rosas ajadas del Jardín del Olvido. La otra cara del cementerio, la del silencio y la suciedad, la de los muertos que ya no importan o no parecen importar a nadie. 





D. José García Mora, el famoso Cura Mora, que el solito montó un cisma en un pueblo de La Vera.








D. Juan Martínez Lorenzo, profesor de Bachillerato. Dirigió el Centro de Enseñanza Secundaria de San Francisco. Director de periódicos. Publicista.





D. Joaquín Rosado Munilla, farmacéutico con establecimiento en la Plaza Mayor de Plasencia, fundador de periódicos, publicista. Hombre de gran cultura.








Sirvan mis palabras y las imágenes que las acompañan de recuerdo y homenaje a estos placentinos ilustres que reposan en el Jardín del Olvido.

domingo, 15 de octubre de 2017

PASEANDO POR PLASENCIA

Pocos placeres son igualables al de pasear por el casco histórico de Plasencia acompañada de amigos forasteros. Hace pocos días tuve ocasión de hacerlo con cuatro amigos que vinieron desde Cáceres a pasar la tarde. El objetivo principal de la visita era fotografiar algunos edificios proyectados y construidos por Vicente Paredes, entre ellos la casa del número 28 (actual número 30) de la calle del Sol.

Iniciamos el recorrido urbano en el aparcamiento del puente de Trujillo, subiendo por la calle de igual nomenclatura. Nos detuvimos ante la "Casa de Mármol" y su monumental fachada. Admiramos su bella escalera de mármol blanco. Les guié hasta el punto exacto que permite observar los bustos de terracota, representando a personajes de la antigüedad, con que remata su cornisa superior. Y así, a paso lento, llegamos a la Plaza, que bullía de gente celebrando el "buen tiempo".

Por la calle del Sol, tras haber fotografiado la hermosa casa de la familia Paredes, entramos en la tienda Comercial Castela para mostrarles el Pozo de Nieve, abusando de la paciencia de las amables dependientas. Todo un hallazgo para mis "curiosos" paseantes. Uno de los muchos secretos que guarda Plasencia intramuros.

No menos interesante fue la visita a la librería El Quijote, atraídos por los montoncitos de libros de
"Plasencia. Tradiciones y Lugares", publicado por José A. Sánchez de la Calle. Álvaro, librero singular donde los haya (y personaje literario confeso), hizo los honores a los forasteros como en los mejores tiempos, y allí se habló de libros de Historia (de esta ciudad que tiene tanta y tantos buenos investigadores) y de Literatura, con los muchos literatos que ha dado Plasencia. Una amiga, buena amante de los libros y que ha hecho de ellos su profesión, nos habló de Gonzalo Hidalgo Bayal, uno de sus autores favoritos; mi apreciado profesor de Latín en el Gabriel y Galán.  Uno de los que mejor ha retratado esta ciudad provinciana y, en el mejor sentido de la palabra, decadente.

Una agradable tarde que acabó con unas coca-colas en la más bella terraza de la ciudad, la del Blues Mary, en el marco incomparable de la plaza de la Catedral.


lunes, 19 de septiembre de 2016

PLASENCIA, UNA CIUDAD POCO CONOCIDA

Ahora, por motivos laborales, vivo más que nunca al cabo de la calle. Esta presencia cotidiana, pateando las calles y plazas más monumentales para guiar a turistas y visitantes, me proporciona nuevas perspectivas de observación de la ciudad: la que me ofrecen los forasteros con sus opiniones y la que me proporcionan los pormenores del desarrollo de mi trabajo.

Compruebo cómo los visitantes llegan a Plasencia con una escasísima (o nula) información previa de cómo es la ciudad y de su interés como foco turístico-cultural. Vengo constatando que, en un elevado número, son viajeros que van de paso y deciden parar por la necesidad de hacer un descanso (comer o dormir) o por mera curiosidad, para indagar qué es lo que puede ofrecer esta ciudad al visitante.

Que esto continúe ocurriendo, tras años y años haciendo promoción en ferias de turismo, es algo incomprensible. Sin duda, algo estamos haciendo mal; pero que muy mal. No es admisible que se desconozca que Plasencia tiene la más importante catedral de toda Extremadura; que es uno de los principales conjuntos monumentales de la región o que constituye uno de sus principales destinos turísticos. No es admisible, pero casi a diario compruebo que esto sigue ocurriendo.

El visitante, cuando llega a Plasencia, se enfrenta al descubrimiento de una ciudad desconocida. Una ciudad que, por suerte, les va a sorprender muy gratamente. No obstante, hay que valorar que el visitante parte de una expectativa igual a cero; no espera nada especial. En consecuencia, todo lo que contempla y visita le provoca una muy buena experiencia; lo recomendará a sus amigos y, muy probablemente, volverá a visitarnos.

Los visitantes que descubren Plasencia, valoran su rico patrimonio histórico-artístico y el interés de las visitas guiadas, elogian la limpieza de sus calles y plazas, destacan la animación de la Plaza Mayor y su ambiente acogedor, les agradan los comercios tradicionales, y muestran su preocupación ante los edificios sin uso (tantos conventos cerrados) o en venta (varios palacios y casas señoriales). 

La impresión general es muy positiva pero, por qué no somos capaces de transmitir todos estos valores y atractivos, con carácter previo, para atraer más visitantes que los puramente accidentales.



martes, 22 de marzo de 2016

VICENTE PAREDES GUILLÉN, ECOLOGISTA.

Durante mis paseos de estos últimos días he podido ver, con gran inquietud y disgusto, la drástica deforestación que se está llevando a cabo sobre el bosque de ribera que acompaña al Jerte, aportando amenidad y verdor al paraje que, ahora se muestra desolado. El paseo fluvial de Plasencia, antes jalonado de grandes alisos, fresnos, chopos y demás especies de ribera, ahora se muestra salpicado de los anaranjados tocones -como heridas abiertas- de los árboles talados. Gran parte de la rica avifauna de la zona ha sido desahuciada sin contemplaciones, causando un grave daño que habrá que evaluar durante la inminente época de anidación y cría. 

Mientras contemplaba todo el desastre, pensaba en qué hubiera dicho al respecto D. Vicente Paredes Guillén: arquitecto municipal entre los años 70 y 90 del siglo XIX; primer arquitecto de Plasencia y hombre de gran cultura y amplios conocimientos en diversas materias.

Vicente Paredes fue siempre un defensor de la presencia de árboles en las ciudades y en sus alrededores, destacando los sus beneficiosos efectos sobre las condiciones ambientales e higiénicas de los espacios donde se desarrolla la vida del ser humano y del resto de seres vivos:

"... influyen mucho en el saneamiento de la comarca y la población, modificando favorablemente el clima y destruyendo las causas de muchas enfermedades, y por lo tanto es conveniente y necesario, si se quiere vivir más años y estar más sanos, completar la repoblación". (1894)

Los expertos de entonces estimaban que, para poder disfrutar de un ambiente urbano saludable, eran necesarios 150 árboles por habitante. D. Vicente Paredes pensaba que esta cifra era insuficiente, a la luz de los resultados que le daban sus cálculos, cifrando su estimación en 176 árboles por habitante. Siguiendo estos cálculos, en la actualidad la ciudad de Plasencia, con unos 40.000 habitantes (por tomar una cantidad redonda), necesitaría disponer de un total de poco más de siete millones de árboles (7,040.000).

Si tomamos los datos recogidos por D. Vicente Paredes en 1894 y los comparamos con la actualidad, tenemos que concluir que ha habido una clara disminución de la presencia de árboles en plazas y plazuelas de la Plasencia histórica:

En 1894 en la Plaza Mayor había 40 árboles.
En la plaza de la Catedral había 6 árboles.
En la plazuela de Vargas (hoy de Ansano) había 2 árboles.
En la plazuela de San Nicolás había 11 árboles. Y continúa el listado.

A esta desaparición progresiva del arbolado urbano, tenemos que añadir la desaparición de patios, huertos y jardines intramuros, donde había muchos árboles de todo tipo y tamaño, tanto ornamentales como frutales, autóctonos o exóticos. Muchos de estos espacios han sido sustituidos por viviendas, con el consiguiente empobrecimiento de la calidad ambiental de la ciudad histórica.

Finalizamos con una frase de Don Vicente Paredes, que bien podría aplicarse al presente, por lo poco que cambian las cosas pese al tiempo transcurrido: 

"Del arbolado municipal, esto es, del que tiene a su cuidado y fomento el Ayuntamiento, que tal vez pretendiera alguno considerarlos como parques y jardines indebidamente, no puede hablarse sin lamentar su escasez y tal vez pudiera decir, con alguna razón, su abandono, al ser poco el cuidado de que son objeto y los muchos enemigos que para su destrucción conspiran".


viernes, 11 de marzo de 2016

REFLEXIONES SOBRE EL 8 DE MARZO

El pasado día 7 tuve el honor de participar en la mesa de experiencias de mujeres pioneras, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Estuve acompañada de mujeres valientes y rompedoras que me llenaron de admiración. Dos de ellas eran deportistas, dedicándose una (Alicia Trujillo) a la bicicleta de montaña a nivel de competición de alta exigencia, y la otra (Ana Clérico) es campeona de España de Billar. Ambos deportes minoritarios, con pocos recursos económicos y escasa repercusión mediática. Dos mujeres jóvenes y llenas de fuerza y de entusiasmo, que nos transmitieron la presencia escasa y silenciosa de la mujer en el deporte.



No menos valor tiene la experiencia de la tercera mujer, Sofía Martín, conductora de camión y gruista, que trabaja en una conocida empresa de Plasencia. Anteriormente formó parte de las Fuerzas Armadas, donde conducía un camión y en la actualidad está preparándose para obtener el carné de conducir camiones de gran tonelaje. Una mujer que no teme a las grandes máquinas, que trabaja en un mundo dominado por los hombres y donde la presencia de mujeres es meramente anecdótica; sólo destacada en un día como el 8 de marzo y hundida en el silencio durante el resto del año.

Pero estas valientes mujeres hacen que estos SILENCIOS se vuelvan imparables clamores ante la sociedad y ante la Historia. Estas valientes mujeres dejan en evidencia todo discurso machista, desenmascaran toda argumentación paternalista, apoyada en un falso proteccionismo, cuya única pretensión es domesticar a la mujer, reducirla a su condición de madre protectora y sacrificada, poner sordina a todas las mujeres que rompen moldes siguiendo, sin trabas, sus impulsos e intereses.

Yo, ante estos magníficos ejemplos de mujeres valientes, me quito el sombrero.


sábado, 13 de febrero de 2016

¿QUIÉN PAGA LAS HUERTAS?

Es la pregunta más escuchada en estos días en las conversaciones: ¿quién va a pagar las huertas?

La cantidad es verdaderamente importante y está alrededor de 50 millones de euros. Aunque realmente es mucho más. Hay que añadir los intereses generados por los préstamos solicitados por el Ayuntamiento para hacer frente a los distintos pagos efectuados y pendientes de efectuar.

En verdad, nadie dice a la ciudadanía cuántos millones va a sumar definitivamente el pago de las huertas. Pero todos sabemos que abonar semejante deuda resulta inabordable para una ciudad que cuenta con un presupuesto anual inferior a los 30 millones de euros. Por esta razón causa sonrojo escuchar que esta obligación se va a asumir sin que suponga un verdadero quebranto para las cuentas municipales, ni para el desarrollo de la ciudad o para la vida cotidiana de los ciudadanos.

Nada puede aminorar los perniciosos efectos que esta elevada deuda va a causar a la ciudad y a todos sus habitantes: imposibilidad de implementar proyectos de desarrollo e inversiones públicas, pérdida de calidad de los servicios que recibe la ciudadanía y encarecimiento de los mísmos, pérdida de habitantes, subida de impuestos y tasas municipales, ralentización del desarrollo económico, empobrecimiento social y cultural... Triste panorama para una ciudad que, lamentablemente, vuelve a perder el tren del progreso.

Desde el primero hasta el último de los vecinos y visitantes de Plasencia sufrirán serias pérdidas tanto económicas como sociales, culturales y demás aspectos relacionados con el hecho de vivir en Plasencia. Una ciudad endeudada muy por encima de sus posibilidades. Una ciudad en bancarrota, donde la administración económica municipal está intervenida por la hacienda pública. Una ciudad triste, de calles vacías y sin vida. 

La deuda de las huertas es una losa que va a lastrar el futuro de Plasencia y de sus ciudadanos durante bastantes años. Unida esta deuda a los devastadores efectos de la crisis económica sobre el comercio y el sector servicios ponen a esta ciudad nuevamente en la cuneta de la historia.

Solo una cosa está clara: la deuda la las huertas la pagarán los placentinos. 


lunes, 11 de enero de 2016

FELIZ CUMPLEAÑOS SEÑOR PAREDES.

Hoy 12 de enero celebraba su cumpleaños Don Vicente Paredes Guillén y desde estas páginas deseamos felicitarle allá donde esté... y rendirle merecido homenaje, recordando la singular felicitación que escribió para él su buen amigo (y también placentino ilustre), D. Joaquín Rosado Munilla, en el periódico de Cáceres EL NOTICIERO y que a continuación transcribimos para vosotros:


Don Vicente Paredes

Las obras de la traída de aguas y la visita oficial del nuevo obispo de Plasencia al Ayuntamiento, realizada esta mañana, son los dos asuntos que actualmente ocupan las lenguas parleras de las tertulias placentinas: nadie habla de otra cosa, como no sean los militares y las familias de los quintos a quienes preocupa la escogida de los futuros defensores del honor patrio, reconcentrados actualmente en esta ciudad.

Mas el cronista conserva en la memoria la fecha del 12 de enero, en la que nació el ilustre arqueólogo, numismático e historiador don Vicente Paredes, gloria y honra de la ciudad de Plasencia a la que ha dedicado su vida entera. En este día del año 1830, nació en Gargüera, pequeño pueblo de este partido, el distinguido arquitecto, según una curiosa efeméride, del mismo señor Paredes, publicada en La Crónica de Plasencia en 1899. Y recordando esa fecha, que debe ser memorable para los placentinos amantes del saber, el cronista abandonó el bullicio de la Plaza Mayor placentina, y se dirigió a las afueras de la ciudad, a la casa en que reside el notable historiador.

Cumple hoy don Vicente Paredes 74 años, y está en excelente estado de salud, que le permite trabajar con una constancia y una intensidad desconocidas aquí entre la gente moza. Recibió nuestra visita con su amabilidad habitual y no sospechando siquiera que cuanto le preguntábamos era para publicarlo en El Noticiero, nos habló con la efusión con que siempre nos ha distinguido.

Tiene el señor Paredes un gran sentimiento desde que murió la Revista de Extremadura, de la que fue fundador y notabilísimo redactor, porque la Revista era (......) provincia de Cáceres en comunicación periódica con el intelectualismo nacional y extranjero, y la desaparición de la revista, no parece que fue por ahogos económicos, lo cual todavía la hace más lamentable.

Un trabajo notabilísimo de investigaciones pacientes, realizadas durante muchos años respecto de la vida de la Serrana de la Vera ha dado por resultado un libro que don Vicente publicará en este año de 1914, y que será leído con curiosidad  por los doctos y por los que no lo son.

Otro importantísimo trabajo que está haciendo es el plano de la Calzada romana, con indicación de todos los miliarios, que el sólo conoce, pues además de los publicados por el ingeniero señor Millán, don Vicente Paredes cita otros muchos. 

En el estudio de la vida antigua trashumante, está realizando don Vicente Paredes trabajos importantísimos, y uno de ellos es el mapa de las vías pecuarias que cruzaban nuestra península y que tiene ya muy adelantado.

Hace poco tiempo visitó a don Vicente Paredes un joven norteamericano, ilustrado y estudioso, quien por indicación del señor Bonilla y San Martín, pidió al señor Paredes consejos para estudiar la historia de la vida trashumante. La alegría de don Vicente al ver un joven entusiasta de sus estudios favoritos fue grande. Le recomendó en el acto el estudio de los fueros de Salamanca, Béjar, Plasencia y Cáceres, en los cuales encontrará los primeros alimentos para su estudio.

Esta es la (...) vida de don Vicente Paredes que, silenciosa, calladamente y en la soledad de su retiro, en su (...) biblioteca, ve transcurrir los años trabajando siempre, laborando constantemente, haciendo patria.

Enviamos nuestra felicitación a don Vicente Paredes, deseando que el 12 de enero de 1915, podamos repetir estas líneas. 

Para bien de ambos.

Joaquín Rosado y Munilla
12 de enero de 1914.


Debemos señalar que D. Joaquín Rosado se equivoca al escribir el año de nacimiento de Vicente Paredes, ya que no fue en 1830 como dice en el texto anterior, sino diez años después: en 1840. 
Los puntos suspensivos que van entre paréntesis indican zonas del texto que están perdidas e ilegibles por desgaste o doblez del papel del citado periódico de Cáceres. 

lunes, 28 de diciembre de 2015

Plan Nacional de Paisaje Cultural



El paisaje cultural, como concepto patrimonial novedoso, se impone a la hora de abordar la ordenación del territorio en sus diversas unidades naturales: término municipal, comarca, cuenca fluvial, valle, serranía, marina, etc. Es necesario adoptar una visión de conjunto y poliédrica de todos y cada uno de los múltiples elementos que componen un paisaje, incluida su población, tantas veces olvidada en las políticas excesivamente sectoriales. 

Un paisaje dice mucho de nosotros, de lo que somos, de cómo vivimos, de nuestra historia remota y reciente, de nuestros sueños e ideales, de nuestros valores colectivos. Una sociedad que cuida sus paisajes es una sociedad de alto nivel cultural.

viernes, 25 de diciembre de 2015

EL ÚLTIMO BANCO DE LA PLAZA MAYOR

El rumor estaba ya en la calle, pero esta semana ha sido anunciado en la prensa: en fecha próxima cerrará la oficina de Caja de Extremadura de la Plaza Mayor. Un cierre más!..., de los muchos que estamos viendo, con disgusto, en los últimos tiempos. Tantos y tantos negocios emblemáticos echaron la persiana para siempre; sin traspasos ni relevo generacional.

Plasencia agoniza a marchas forzadas y uno de sus síntomas más palpables es el imparable aumento de locales cerrados por todas partes, donde antes había tiendas, bares, restaurantes, oficinas bancarias, y otros muchos negocios. 

Para nadie es un secreto el triste panorama que presentan algunas calles y plazuelas del centro histórico. Calles que antes fueron lugares concurridos y llenos de vida. Plasencia está triste, dicen algunos vecinos de siempre. No les falta razón. 

Ni la Plaza Mayor se salva de este "empobrecimiento" generalizado que "devora" lentamente el tejido urbano de Plasencia. 

Cuando se materialice el cierre de Caja de Extremadura (aún conserva el rótulo con el nombre del sueño roto de una Caja regional unida y fuerte) desaparecerá con ella la última oficina bancaria de la Plaza.


La Plaza Mayor, que fue hasta hace pocos años el centro financiero de la ciudad, perderá esta importante función urbana. En los mejores momentos llegó a reunir un buen número de bancos, entre los más importantes de la ciudad: Banco Hispano Americano (donde hoy está Pool&Bear), Banco Popular Español (hoy Women Secret), Banco Central (hoy Bar La Central), Caja de Ahorros de Cáceres (posteriormente Caja de Extremadura, Banco Zaragozano / Berkley (hoy tienda de ropa), Caja de Ahorros de Plasencia (hoy Bar La Plaza). Todos han ido desapareciendo por distintos motivos.



Paralelamente se ha ido conformando un nuevo centro financiero y zona de despachos profesionales, localizado extramuros, en la antigua Corredera (travesía de la carretera N-630), que hoy recibe denominaciones diferentes como: Avda. de Alfonso VIII, Calvo Sotelo o La Salle. 

Cuando cierre la última oficina bancaria de la Plaza Mayor, este espacio urbano sufrirá una importante pérdida de contenido, un fuerte menoscabo en su carácter de centro urbano histórico, un deterioro de su patrimonio funcional, un recorte en su importancia urbana. La palabra: Plaza Mayor pasará a ser escrita con letras menos mayúsculas cada vez. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

EL PRECIO DEL SUELO FÉRTIL.

El precio del suelo fértil dependerá, lógicamente, de su ubicación geográfica entre otras diversas circunstancias. No ocurre así con el valor del suelo fértil, que en todo tiempo y lugar será alto. Como ocurre con el agua, el suelo fértil es un bien escaso y muy necesario para el desarrollo de la vida. Sin suelo fértil no es posible la agricultura ni la producción de alimentos. 

Las primeras grandes civilizaciones de la Historia humana tuvieron lugar sobre la existencia y presencia de grandes extensiones de suelo fértil: Mesopotamia, Egipto... Para la fundación de ciudades  siempre se ha buscado la proximidad o disponibilidad de suelo fértil, como modo de asegurar el suministro de alimentos naturales y frescos, siendo principalmente preferidos los valles fluviales anchos, donde cultivar las amplias y fértiles vegas. La ciudad de Plasencia es ejemplo de este tipo de emplazamiento.

Todos estos condicionantes naturales, que en el pasado tuvieron tanta relevancia, son actualmente ignorados por las civilizaciones más avanzadas, creando realidades contra-natura que obvian las leyes de la Naturaleza: ciudades en el desierto, agricultura sin suelo, conurbaciones sin disponibilidad de agua potable suficiente, ...


En Plasencia encontramos la paradoja siguiente: el suelo fértil tiene cada vez menos valor y, por el contrario, cada vez un más elevado precio. La pérdida de valor se demuestra en el progresivo y creciente abandono de las huertas de la rica vega del Jerte, en su mayor parte sin cultivar y cada vez con mayor número de viviendas y otros usos impropios.

En cuanto al precio, no tengo más que hacer referencia al viejo litigio de las denominadas "huertas de La Isla" (por estar ubicadas junto a este parque urbano), cuya sentencia final concede un precio excesivamente alto a un suelo que lleva años en el más triste abandono.


Las referidas huertas son un suelo fértil de alta calidad, expropiado por el Ayuntamiento de Plasencia no para cultivar hortalizas como sería lo más propio del terreno, sino para "otros usos", bastante impropios algunos, que han ido cambiando en el tiempo y en los planes de ordenación urbana, tales como: una plaza de abastos, un colegio de enseñanza primaria, instalaciones y pistas deportivas, un parking de varias plantas... para finalmente convertirse en una capa de asfalto para llenarla de coches ordenadamente aparcados. 

Triste final para una buena parte del suelo más fértil de la ciudad.

lunes, 9 de noviembre de 2015

7N CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Mujeres de Plasencia añadieron sus voces a la multitudinaria manifestación celebrada en Madrid el pasado sábado, día 7 de noviembre, o #7N como figura en la consigna repetida en las redes sociales. Mujeres de toda España expresaron su rechazo a la violencia de género en todos los idiomas reconocidos: castellano, catalán, galego, euskera, bable. Otro año, que se añada "A Fala", pensé. ¡Es tanta la riqueza idiomática de la Península Ibérica!


Me sorprendió comprobar que el Feminismo, tan denostado en muchos momentos de su ya larga historia, sigue vivo y de permanente actualidad. Así quedó patente con la presencia de grupos y asociaciones de todas las regiones de España, con la voz de mujeres de todas las edades. 

La calle de Madrid fue tomada por las mujeres para plasmar un mensaje claro y contundente: hay que poner fin a esta barbarie. Y debemos hacerlo entre todos.


martes, 27 de octubre de 2015

PALACIO DE CONGRESOS

Hoy se ha celebrado en Plasencia un foro profesional sobre el denominado Turismo de Congresos/Negocios o MICE (meeting, incentives, conferences and exhibitions) y este hecho, en sí mismo, ya es una buena noticia. Mérida sigue pareciendo demasiado lejos la mayoría de las veces. 

Información relevante y motivos para la reflexión ante el reto que se plantea a Plasencia: llenar de contenidos el Palacio de Congresos, que pronto estará a punto para ser usado. 


Este nuevo elemento futurista del paisaje urbano ("La Crisálida" de una especie desconocida en la urbe medievalista) poco a poco ha ido convirtiéndose en una realidad y está llamado a formar parte de nuestra geografía cotidiana y vital, a formar parte destacada de la ciudad. Indudablemente ha sido creado con vocación de Monumento (así, con mayúsculas), emblema de los Tiempos Modernos truncados (al menos de momento) por la Crisis (también con mayúsculas). Es la nueva catedral del siglo XXI. Os habéis fijado que se hace visible -y destaca- desde todas partes? Preside y singulariza una nueva fachada de la ciudad; la trasera, la más desconocida.

La pregunta es cómo y con qué vamos a dar vida a esta fábrica emblemática. Tiene Plasencia energía suficiente para impulsar proyectos y atraer actividades relacionadas con el MICE?

Hoy nos han apuntado algunas claves de éxito: cooperación, compartir ideas y conocimiento, creer en nuestros valores, conocer nuestros puntos fuertes y potenciarlos.... Mucho trabajo por hacer.

domingo, 25 de octubre de 2015

HOLA DE NUEVO.

Bienvenidos al nuevo proyecto que iniciamos hoy con este nuevo blog sobre los asuntos que nos preocupan como ciudadanos de Plasencia, una ciudad naufraga en medio de la crisis. Nos proponemos hacer la crónica de esta ciudad que agoniza, dando voz a personas anónimas, que normalmente nunca tienen voz. Pondremos de relieve la energía positiva que generan muchos de sus habitantes, su trabajo, su opinión, sus deseos... 

Pasearemos por las calles y plazas, dando cuenta de lo que acontece en el día a día, y de lo que aconteció en el pasado, sin entrar en el relato de las viejas glorias de un pasado irrecuperable. Habrá, por tanto, paisajes urbanos y personas que habitan, viven, crean, modifican y regeneran el paisaje urbano. Todo el mundo variopinto de cabe en una ciudad.

Nos comprometemos a que sea una andadura interesante y te invitamos a que nos acompañes en ella con tus aportaciones y comentarios. El primer paso está dado. ¿Nos acompañas?